Lo que Jesús vino a hacer a la Tierra
4

COSAS

Persona leyendo un periódico
que necesitas saber
1TODOS
PECAMOS

Romanos 3:23 – Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.

Todos nosotros, sin excepción, hemos pecado.

El pecado no es solo hacer el mal; es vivir alejados de Dios, seguir nuestra propia voluntad e ignorar al Creador.

El resultado es miedo, confusión y vacío interior.

El ser humano fue creado para vivir con Dios, pero el pecado levantó un muro entre nosotros y Él.

La buena noticia es que aun así Dios nos ama y ya ha preparado un camino para volver a unirnos con Él.
2LA SALVACIÓN
VIENE POR LA FE
EN JESÚS

Efesios 2:8 – Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no procede de vosotros, es don de Dios.

La mayoría de las personas intentan “ser buenas” para agradar a Dios, pero ninguna obra humana es suficiente para pagar el pecado.

La salvación no depende de lo que hacemos, sino de lo que Jesús ya hizo por nosotros.

En la cruz, Él pagó el precio completo.

Dios ofrece gracia, un regalo gratuito.

Todo lo que Él pide es fe, creer que Jesús murió y resucitó por ti.
3JESÚS ES
EL CAMINO

Juan 14:6 – Jesús le dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.”

Jesús no vino para fundar una religión; vino a mostrar el amor del Padre y a abrir el único camino hacia Dios.

Él es el puente que une al hombre perdido con el Creador.

Ningún otro nombre, profeta o filosofía puede salvar.

Solo Jesús tiene el poder de perdonar los pecados y dar vida eterna.

Entonces… ¿cuál es la solución?
4SOLO NECESITAS
RECIBIRLE

Juan 3:15 – para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Usted puede recibir a Jesús en su vida ahora mismo. Haga esta oración:

“Oh Dios, vengo a Ti en el nombre de Jesús.
Tu Palabra dice: ‘Al que a mí viene, no le echo fuera’ (Juan 6:37).

Oh Dios, yo creo en mi corazón que Jesús es el Señor, que murió por mí en la cruz, para salvarme.
Jesús, te entrego ahora mi vida y te recibo como mi Señor y Salvador.
¡Gracias, Jesús, por haberme salvado ahora mismo! Amén.”